miércoles, 8 de enero de 2014
jueves, 2 de enero de 2014
Entre uvas y calzones.
Este fin de año, habrás
corrido a comprar el calzón rojo o amarillo, las uvas, las maletas nuevas y todo lo que vienes
haciendo los años anteriores, que si estrenar, que si barrer, etc. Depende de
cada país, ciudad, colonia o familia, que tradicionalmente carga sus fetiches y
se esclaviza con ellos, muchas veces de manera irracional e inconsciente, porque
ni siquiera se ponen a pensar en lo que significa o simboliza lo que están
haciendo. De dónde viene, por qué y para qué.
Nos pasamos la vida haciendo rituales,
con fines muchas veces oscuros, ocultos, en los cuales necesitan de nosotros para que
tengan efecto. Si lo dudas, piensa en cualquier evento en el que hayas
participado, hayas tenido que ir a algún sitio especial, con cierta
indumentaria, objetos específicos, fechas, horas y encontrarás que sí, así es,
la mayoría son iniciaciones. No estoy
diciendo, que esto sea bueno o malo, de hecho nuestro a nuestro inconsciente no se le puede llegar
de manera directa, este es uno de los modos, con rituales, simbolizando,
actuando, simulando. El caso aquí es, que cuando lo hagas seas de completamente
consciente de qué y para qué lo haces. Alejandro Jodorowsky, creador de la
Psicomagia, que es una técnica que utiliza con fines curativos, dice que cada
quién puede crear su psicomagia. La cosa funciona así, cada individuo, le
imprime un poder, al identificarse con algo, sea un objeto, una situación, una
época, etc. Para mí una flecha comprada en el mercado puede ser que simbolice
la forma en que me defiendo en la vida, para alguien ajeno, es una simple vara,
el significado que le das, lo que para ti representa es lo importante.
Has pensado en algún momento, por qué las
pláticas motivacionales son efímeras, ese efecto eufórico y motivador, no lo
puedes mantener contigo sólo por escucharlo, a la mayoría les llega y les
convence el mensaje, pero a una minoría realmente le funciona, de acuerdo al objetivo de la conferencia en
sí. Porque cualquier conocimiento no te sirve mientras se quede en teoría, se
necesita pasar a la práctica, no haciendo ciertos ejercicios, sino integrando
esa información de manera más densa en ti. Similar a cuando estudias física o
matemáticas, mientras no le encuentres una aplicación particular en tu vida, terminarás olvidándolo, muchas veces
sucede que esa aplicación llega mucho tiempo después, cuando asimilaste algún
otra pieza faltante sin la cual no podías dar el paso siguiente. La ventaja es
que la información no se pierde nunca. Pero podemos ayudarnos siendo más
conscientes con nuestros actos, nuestros sentimientos, sabernos, entendernos y
luego entonces podremos iniciar lo que sea que queramos cuando queramos.
lunes, 30 de diciembre de 2013
El recuento del año.
En este año decidí con más seriedad que los anteriores
aprender; (porque año tras año, el mismo
cuento, y por ende el mismo resultado), sin saber aparentemente a dónde iba, lo
que sí tenía muy seguro era dónde no estar, en qué tiempo y espacio no quería
seguir habitando. Cogí mis ideas, las metí en mis deseos y avancé.
Estos meses se diferenciaron de toda mi
vida anterior, y hablo de toda, toda; que por primera vez fui consciente, si,
es una palabra como todas las que usamos a diario, en las cuales no le damos ni
la proporción, ni el significado adecuado, pero que ahora sé que es el
apropiado. Entendí que para cambiar, necesitaba primero y principal: dejar
todo, renunciar a todo; porque mientras hagas lo mismo, veas a las mismas
personas, hables de lo mismo, es parecido
a estar entre cuatro paredes, sólo caminando en círculos, sobre todo con las cosas o rutinas que te
agradan, que eso es lo más difícil de
abandonar.
Aprendí que no necesitaba irme lejos, ni
aislarme del mundo, ni emprender viajes venturosos; el único viaje al que tuve
que emprender y del que sigo allí sin haberlo terminado, es hacia mi interior.
Verme como nunca lo había hecho, agazaparme cuando miraba mi sombra sin
rechazarla, o quedarme en ella, para apreciar la luz. Tenerme paciencia cuando
reaccionaba, tirando todo por la borda, para alcanzar a sostener antes de llegar
al suelo, mis sueños, sin que se resquebrajaran
del todo, para nuevamente seguir, de
dónde me había quedado.
El tiempo, lo empecé a conocer de forma
diferente, despojada de prejuicios, límites determinativos, sobre todo cuando
entendí que no es lineal, como nos enseñaron, sino circular, todo empieza y
sigue en dónde le has metido. Encontrar esas estaciones entre lo diverso para encontrar similitudes, y no
volverme a engañar pensando que son cosas nuevas, cuando la situaciones eran
las mismas, sólo con personajes cambiados e iniciar nuevas; es de pronto mucha información que a veces
creo que ya está digerida, cuando me viene una prueba más y descubro que
reacciono como si no lo hubiera sabido.
Encontré mi enemigo, que no es otro, que mi yo, ese yo tan comodino, tan miedoso,
tan desmotivado, que pretende regresarme siempre al punto de inicio, porque le
es más fácil, porque no quiere enfrentar nada, porque quiere seguir igual, en
cada paso al frente me llena la cabeza de dudas, de respuestas ridículas para
atajarme una vez más.
Y estoy aquí, un año más, más mi misma, más yo empoderada de mí.
sábado, 7 de diciembre de 2013
Cuando un viejo amigo se va...
Cuantas veces no has escuchado
decir o decirlo: “se cerró un ciclo”, “estoy terminando una etapa”; esto ocurre
cuando lo hacemos de una forma
consciente, que nos vamos a otro lugar,
nos despedimos de ciertas personas, porque hemos tomado una decisión, pero ¿Qué
pasa cuando, sin uno decidirlo (en
apariencia), prácticamente desaparecen
ciertas personas de tu vida?, llegan otras, a fuerza de sustituirse; las situaciones
y circunstancias sufren el mismo proceso. Poco a poco pareciera que se
acomodara otro escenario, se siente diferente, se respira diferente, incluso
nos podemos dar cuenta que hemos cambiado de gustos.
Todo nuestro mundo es un océano de información,
nuestro cerebro interpreta todos y cada
uno de esos datos de acuerdo a sus
valores, creencias, educación, muy similar al lector de código de barras de una
computadora. Si el código, que se me presenta no lo tengo archivado,
simplemente será como un artículo no reconocido, no lo puedo ver. Sea esto una
persona o una situación, una historia, incluso un virus, simplemente no lo
podrá decodificar nuestro cerebro. De
acuerdo a esto, atraemos o repelemos todo nuestro alrededor. Está comprobado,
estudiando los comportamientos de las fases del sueño, que un niño hasta los 7
años, se mantiene en una fase hipnótica completamente, es por eso que dicen que
los niños son como “esponjitas” todo lo absorben, esto es adecuado para que las creencias de la
madre o la persona o personas más influyentes en su vida, alimenten su cerebro con sus experiencias y
emociones. Primeramente eso, luego viene la consciencia familiar, colectiva
y demás que se encuentra en su entorno, dando por aceptado todo lo que le fue
introducido como bueno, malo, correcto, incorrecto con la combinación de
información y emoción. Se programa como
debe de reaccionar ante tal clima, tal palabra, tal personaje; que lo hará de
forma automática hasta que lo concientice (si es, que esto sucede en algún
momento) y entonces pueda tomar el mando, desautomatizarse cambiando la emoción contenida por otra, para
conseguir una respuesta diferente al mismo estímulo.
Luego entonces, por resonancia, atraemos o
nos comunicamos restringidamente, digamos como si fuéramos una estación de
radio, supongamos que yo estoy
sintonizada en el 100.1 de FM, tengo una frecuencia de violencia,
maltrato, injusticia y todo lo que pertenezca a ese campo , viviré y encontraré todo lo que se sintonice
allí, similar atrae lo similar. Si por alguna razón, yo introduzco información nueva en mi código, este empezará
a escanear más datos de manera complementaria, y mi frecuencia se
distorsionará, que me veré forzado a sintonizarla de nuevo, ya no podré estar
en el mismo canal, tal vez me encontraré en el 102 ahora, por ende las personas
y circunstancias que escuchaba en la estación anterior, ya no las puedo oír,
ésta otra frecuencia, tiene música y charlas de otra índole. “Casualmente” les
empiezo a no simpatizar a las personas con las que me encontraba, o yo a
sentirme a disgusto con ellas, otras
nuevas me parecen tan identificables conmigo, mis valores, mis creencias han
sufrido una modificación, la forma de mi entorno no encaja ya en el mismo lugar, como un gran puzzle, todas
sus orillas sufrieron un cambio, ahora la pieza cabe en otro lugar
perfectamente.
Si estás leyendo esto, te parece incongruente y lo dejas, simplemente será, porque no
“resonamos”, pero si te llama la
atención, te identifica algo, o incluso lo rechazas de inmediato como si te
“cayera” mal; las ondas en las que nos comunicamos tienen una frecuencia
similar, aunque no lo comprendamos de momento. Y lo puedes constatar, cuando te
encuentras con alguien, que de entrada te “choca”, no sabes qué
es, pero algo de él te molesta mucho o todo lo contrario, encuentras
tantas similitudes, que pareciera que se conocen de toda la vida. Salvo que, no nos educaron, para poner
atención en esos pequeños detalles. Donde podríamos entender y crear relaciones
maravillosas de aprendizaje constantemente, sin daños a terceros. Porque todo lo que llega
a tu vida, tú lo has pedido, tú mismo le has puesto una tarea para ti, lo único
que hay que hacer es encontrar ese propósito.
martes, 3 de diciembre de 2013
sábado, 30 de noviembre de 2013
domingo, 24 de noviembre de 2013
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