miércoles, 12 de marzo de 2014

S.O.S. VENEZUELA

Estas últimas semanas las redes sociales han estado saturadas o muy permeadas de noticias sobre las manifestaciones en Venezuela, y alternativamente en algunos otros países.  La atención volcada del medio artístico, deportivo y demás personajes públicos, ha generado opiniones a favor y en contra en nuestro México lindo (que es de dónde escribo). He leído comentarios, todos comparando, las marchas de la oposición aquí y allá,  en los medios de comunicación por sus  comentaristas, cuando se hacen aquí en México totalmente descalificadas, siendo para ellos un acierto como está sucediendo en Venezuela. Otros, lamentado el apoyo de los personajes públicos a dicha manifestación,  con celos, porque no se nos toma de la misma manera, y más dimes y diretes que desvían el punto focal del conflicto hacia situaciones pueriles.
                         Razones personales me vinculan a este país hermano, por lo tanto,  la información que me llega no es sólo la filtrada por el amarillismo de los noticieros, sino de boca de personas cercanas a mí,  que además no sólo están involucradas, sino afectadas directa o indirectamente por este conflicto.   Venezuela, en los últimos quince años, ha tenido un número cada vez más grueso de emigración, hacia diferentes países. No siendo incentivados en su mayoría,  por perseguir el famoso “sueño americano”, como es la mayor motivación entre nuestros emigrantes. Es sabido, por los que lo han querido (porque hay un gran número de ignorancia al respecto) que el principal motivo  del éxodo venezolano fue el Imperio Chavista, dictadura Castrista y castrante disfrazada de socialismo y patriotismo, siguiendo el modelo creado por Fidel. Donde la idea es lograr cubanizar a Venezuela, no sólo por la invasión de cubanos, sino también convertir  a su pueblo en una copia de Cuba. Donde el socialismo (empobrecimiento) sólo se aplique a sus habitantes comunes y corrientes, porque los mandatarios de un nivel hacia arriba, puedan vivir el capitalismo  al mero estilo  Rockefeller dentro y fuera del país. Motivo más que suficiente para salir, y no quedarse a  sufrir el deterioro económico, social y cultural al que llevó con gran éxito el Comandante Chávez, que continúa con mayor rapidez su peregrinar hacia el resquebrajo total del país, su heredero: el presidente Maduro. Acabando cada vez más las oportunidades que tenían  los jóvenes y no tan jóvenes profesionistas, por no estar de acuerdo con la política implementada, que “favorece” a la gente que no le gusta trabajar, estudiar o cualquier otra forma de desarrollo, llenando de parásitos cualquier espacio productivo.

                          El comportamiento fuera del país, es diferente entre los emigrantes de aquí con los de allá; los nuestros, empiezan a buscar amalgamarse a su nuevo hogar, los otros están pendientes de cada noticia con la esperanza de que todo cambie y regresar.  Unos emulan, copian, adquieren todo lo nuevo para lograr ser uno de ellos, los otros se mantienen extranjeros el tiempo que les sea necesario o siempre. Por eso, el movimiento rebelde de levantarse contra el gobierno, hizo eco en cada uno de los  desperdigados, alistándose de inmediato desde su recóndito sitio,  su nueva familia, los compatriotas encontrados en su mismo domicilio, los amigos adoptados, y sus conocidos. Sacaron de sus casas las banderas guardadas que servían de recordatorio, para no olvidar su patria. Se unieron, uno por uno, desde cualquier punto con el deseo imperante de que su país sea  nuevamente,  el que alguna vez habitaron. 

jueves, 27 de febrero de 2014

Escuchemos nuestro corazón.

La conciencia es un campo magnético,  tomando conciencia  modifico  el campo magnético de nuestro corazón. El campo magnético de la Tierra se está debilitando, y éste está supeditado al campo magnético de cada uno de nosotros. El deshielo de los polos, esos cambios climáticos a los que nos hemos enfrentado últimamente, es parte de este debilitamiento.
        Puedo empezar a tomar conciencia de mi responsabilidad y crecer como adulto. Saber que cada decisión que tomo o desecho, afecta directamente a mi corazón.  Creo que tenemos que aprender a escuchar a nuestro corazón, dejar de razonar todo, que muchas veces las razones que tenemos son las peores que se nos ocurren, porque simplemente lo hacemos bajo un prisma automático resultado de una educación determinista y conveniente para unos u otros, pero muchas veces no para la persona que está actuando.  Nuestro corazón es un cerebro, lleno de neuronas, que se altera cuando nos frustramos, cuando tenemos emociones negativas que en principio afecta nuestra salud y por supuesto lo que pasa en nuestro alrededor.
          Soy coherente cuando pienso, siento y hago en sintonía, no digo azul aquí, y actúo verde acá, etc.  Digo si, cuando de verdad quiero decir sí; y que la respuesta de mis actos no son manipulados por culpas ni obligaciones impuestas contra mi voluntad, por querer quedar bien, ante ojos que no son los míos. Dejar de ser hipócrita, que con la única persona que deberíamos de quedar bien somos nosotros mismos, para que nuestro corazón, esté en paz, al estar en paz, irradiamos esa tranquilidad y plenitud a nuestro alrededor, es ser egoísta, ante los calificativos con los que hemos crecido, pero es la única manera de ser uno mismo. ¿Por qué voy a ir a un sitio que no deseo, sólo por ser “educado”? Tratar personas y aceptar argumentos con los que no congenio, haciendo cosas que detesto, para “encajar” en una sociedad. Eso es ser incoherente y tu corazón no lo entiende, cuanto haces algo contra tu voluntad, tu estado anímico completo se ve afectado, tu corazón entristece, el ritmo cardíaco se modifica.
          El Investigador alemán Fritz Albert Popp, demostró que las células emiten luz, un cuerpo sano tiene una radiación tipo lasérica que tiene un ritmo debido a su coherencia, porque todos sus fotones están alineados como si fueran una orquesta;  demostró lo contrario en  pacientes con cáncer que son los que sus fotones no tienen dirección alguna, están extraviados,  y los de esclerosis múltiple por el contrario se ahogan en su luz, son rígidos completamente. Las personas iluminadas no emiten luz, porque su cuerpo se une al campo .0, se funde con él. El iluminado es la ausencia de luz, porque ya no emite juicios, no toma partidas, es luz no manifestada. La coherencia es el estado de perfecto equilibrio entre el caos y el orden. Incluso Popp, piensa que los organismos enfermos podrían someterse a un tratamiento de coherencia, aplicando un estímulo rítmico exterior para recuperar el suyo propio.
     No se necesita hacer cosas raras, ni difíciles, simplemente preguntarse, ¿quiero hacer esto? ¿Lo que hice el día de hoy, era lo que deseaba hacer? Cuando se dice “unamos nuestros corazones a  “equis” causa” es literal, ellos entienden eso. Pero no lo hagamos como un acto conductual, sino porque de verdad lo sintamos ¿Por qué no aprendemos a escucharlo y ponerle atención? Que es más barato, más fácil y nos beneficia a todos.


Buen día!!!